jueves, 9 de abril de 2009

Una economía internacional

La semana pasada estuvimos comentando el tema que trataba sobre el surgimiento de una economía internacional.
La expansión del comercio fue una característica constante a lo largo del s. XIX. El desarrollo provocó la especialización. Les economías de escala hacen que una pequeña ventaja al principio se amplíe, tanto por el incremento del mercado como por la mayor especialización, que ayuda a introducir mejores técnicas.
El efecto combinado de la industrialización y las mejoras en el transporte comportaron el crecimiento comercial, al mismo tiempo que se iba difundiendo la teoría de las ventajas de la libertad del comercio, el librecambismo.
En una primera fase, de 1815 a 1847, la expansión comercial fue moderada y las políticas económicas proteccionistas. El crecimiento fue debido a una recuperación después del retroceso que había significado la larga etapa de guerras casi sin interrupción des de 1775 a 1814; el crecimiento de la población; a la primera difusión de los productos y la maquinaria de la Revolución Industrial; y al inicio de las mejoras en los transportes.
La aceleración del crecimiento comercial sirvió para caracterizar una segunda fase, de 1847 a 1868. Este impulso del comercio fue debido a la demanda de materias primas industriales y a la oferta de productos manufacturados; a la construcción de líneas ferroviarias, con su doble incidencia la demanda de productos y el abaratamiento del transporte; a la división internacional del trabajo, sobretodo a escala europea.
En la tercera fase, de 1868 a 1896, las tasas de crecimiento del comercio fueron mucho más bajas que en la etapa anterior. La desaceleración del comercio fue importante sobretodo en Europa, por diversas causas coincidentes.
Entre los años 1873 i 1895 las economías capitalistas se vieron afectadas por una etapa de crecimiento desacelerado a causa de una crisis de sobreproducción, tanto industrial como agraria, que se traduce en una crisis financiera.
Para salir de la crisis se intentó por dos caminos: la defensa de la producción nacional a través del proteccionismo y el progreso técnico.
Durante la cuarta fase: a partir de 1896 se observa una recuperación de les tasas de crecimiento y un nuevo incremento del comercio internacional, que se atribuye a la superación de la depresión, principalmente en dos aspectos: la recuperación del poder de compra interior y el aumento de los intercambios provocados por la difusión de los nuevos productos fruto de la II Revolución Tecnológica
La emigración fue un aspecto importante durante este periodo y fue un proceso acelerado. La emigración fue tres cuartes partes británica y una cuarta parte alemana y su destino eran para las dos terceras partes en los Estados Unidos y para una cuarta parte las colonias británicas. Las causas de la emigración europea responden a unos mecanismos de expulsión y atracción, las consecuencias de la emigración fueron favorables, tanto para Europa como para los países de destino.
La inversión internacional de capitales es comparable a la gran emigración europea ya que está sujeta los mismos impulsos de atracción y expulsión, se ve facilitada por la mejora del transporte y les comunicaciones.

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